Espacio de Interioridad

Encuentro interior

La interioridad es la capacidad de reconocerse desde dentro y de relacionarse desde lo auténtico y lo profundo para poder encontrar un equilibrio personal. Esto, además, repercute positivamente en la relación con los demás, en el entorno y en la sociedad.

Desde cada uno de nuestros colegios queremos cuidar estas experiencias y aprendizajes en todas las etapas, con materiales adaptados y objetivos claros que guíen el proceso personal. Queremos cuidar los elementos corporales, simbólicos, emocionales y creativos que nos hacen desarrollar la riqueza interior.

La oración es un paso fundamental en la interioridad, es descubrir que dar sentido a la vida interior también tiene que ver con la apertura a la transcendencia.

Estamos convencidos en la FEyE que educar la interioridad es enseñar a nuestros niños y jóvenes que lo que viven y lo que son, está regulado por su experiencia interior. Es posible hacerla consciente y desarrollarla para crecer como personas.

Educar la vida interior en el colegio, es hoy una urgencia social. Nuestros alumnos necesitan aprender a vivir desde el fondo de su ser, desde ellos mismos, vivir dándose cuenta de lo que pasa y de lo que les pasa, para vivir en la sociedad del siglo XXI.

EDUCAR LA INTERIORIDAD

Una educación integral y transformadora necesariamente ha de incluir la educación de la vida interior. Se trata de educar y acompañar los procesos que ayuden a las personas a descubrir los caminos de acceso a su mundo interior para ir viviendo un proceso de unificación y crecimiento personal, y de apertura a la trascendencia.

Aceptando que la interioridad es una dimensión del ser humano, el desarrollo de la competencia espiritual es un camino que no debe faltar en nuestro proyecto educativo, porque la inteligencia espiritual, potencia capacidades como la serenidad, la observación desapegada de lo que ocurre, la libertad interior, la compasión…

La interioridad es un camino hacia el centro del ser, hacia la profundidad, hacia lo esencial. Es necesario para nosotros educar personas que estén preparadas para hacerse preguntas hondas, para asombrarse, para abrirse al misterio y comprometerse con el mundo que están viviendo.

Desde la Fundación, este plan de educación de la interioridad ayudará a los alumnos, educadores, PAS, y familias a:

  • Estar en una escuela con alma evangélica.
  • Apreciar el don de vivir y actuar con calma y con consciencia, desde el conocimiento de uno mismo, de los otros, de Dios y del mundo.
  • Aprender a convivir con lo diferente y plural.
  • Ser personas felices, libres, íntegras y auténticas, buenas, compasivas y comprometidas, al estilo de Jesús de Nazaret.