Competencia Espiritual
En la Fundación Educación y Evangelio (FEyE) educar no es solo transmitir conocimientos académicos. Para nosotros, una verdadera educación integral consiste en armonizar la cabeza, el corazón y las manos. Queremos que cada uno de nuestros alumnos se desarrolle plenamente en todas sus dimensiones: corporal, mental, emocional y espiritual, favoreciendo así el desarrollo de su competencia espiritual.
Uno de nuestros hilos conductores es el desarrollo de la Competencia Espiritual.
- Es la capacidad que nos permite «aprender a ser» para comprender y orientar nuestra vida con propósito y sentido profundo.
- Es la habilidad para hacernos preguntas hondas, para asombrarnos, para conocernos a nosotros mismos y a los demás, para abrirnos a lo trascendente, y para comprometernos activamente con la realidad de nuestro entorno.
¿Qué es la competencia espiritual?
Esta competencia desarrolla habilidades vitales esenciales:
- Conocernos por dentro. Favorece el autoconocimiento profundo y nos enseña a valorar éticamente nuestras acciones, decisiones, palabras y silencios.
- Vivir con sentido y propósito. Nos invita a detenernos ante la prisa diaria para buscar respuestas a los grandes interrogantes de la existencia humana y descubrir nuestra vocación, teniendo como modelo al Jesús Maestro del Evangelio.
- Asombrarnos. Nos capacita para conmovernos ante el misterio de la vida, disfrutar de la belleza de la creación y percibir la presencia amorosa de Dios en lo cotidiano.
- Celebrar la vida y la fe: En comunidad se vive la fe, se celebra y se comparte.
- Ser personas para los demás. Nos impulsa a salir de nosotros mismos a través de la solidaridad y la compasión activa para construir un mundo más justo, humano, fraterno y feliz.
